lunes, 28 de septiembre de 2015

Abrazos.

Abrazo. m. Acción y efecto de abrazar o abrazarse, ceñir o estrechar entre los brazos.
Abrazar. tr. Estrechar entre los brazos en señal de cariño.
(DRAE)

En inglés: hug.                   En francés: étreinte.
En alemán: Umarmung.     etc...
---

Abrazos a 60 euros/hora
    Recientemente he leído en diferentes plataformas digitales el insólito caso de Samantha Hess (Oregon, Estados Unidos). Insólito porque ha abierto la primera tienda de abrazos del mundo. Si bien es cierto que no es la primera ves que se profesionaliza un acto íntimo o afectuoso, creo que hemos llegado al límite, un límite que roza lo absurdo.
    Evidentemente, Samantha defiende en su negocio, y promueve en redes sociales, que con ella "obtendremos el nivel de contacto humano óptimo que queremos o necesitamos para ser nosotros mismos". Algo tan delicado o reconfortante como un abrazo puedes conseguirlo de una desconocida por 60 euros la hora; disfrutarás de 60 minutos de caricias y diferentes posiciones de abrazo, puedes pedir que te abrace de pie o haciendo la "cucharilla" en la cama, eso sí, hablar es opcional.
    ¿Qué nos está pasando? ¿Con tanta tecnología y comunicación estamos perdiendo las habilidades sociales? ¿Nos da vergüenza mostrar nuestros sentimientos, o que la gente pueda ver que necesitamos un abrazo? Me parece increíble que ya haya más de 100.000 reservas para disfrutar de este servicio.
    Reflexionemos por favor, reflexionemos. Si necesitáis un abrazo pedidlo, no sin antes preguntar a cuánto va, no vaya a ser que el negocio se expanda.

JAUME TARASCÓ. elpais.com 29/11/2014
http://cuddleuptome.com/


---

"Otro día más. Fuera sábanas, ducha fría, maquillaje y libros en la mochila. Taza de leche con Colacao. Otro lunes más entre los demás lunes, que seguro que serán mejores que el suyo. Ella está triste. Ella sabe que su día irá como los anteriores. Ni un abrazo en clase, ni un abrazo en casa, ni un abrazo en ninguna parte. Sabe que su día acabará del mismo modo del que llevan acabando los últimos meses. Ahora es que ya ni siquiera le importa. Sigue su camino, de vez en cuando sonríe, y lo agradece. 
Sin embargo, hay veces que si sabes mirar discretamente sus atrincherados ojos, verás lo rota que está por dentro, lo mucho que necesita un abrazo, hablar contigo, de cualquier cosa agradable y divertida, en lugar de la televisión, el tiempo, los profesores o del fútbol que tanto detesta. Ella te está esperando, o él. Al que le gusta tanto leer y se evade de su necesidad que comparte con ella para evitar reconocer que te necesita. A ti, a alguien. Sería demasiado triste tener que ir a cualquier sitio sin esperar a nadie, nunca. O ir a tomar un café y no presentarse, porque saben que tarde o temprano cancelarás la cita por algo importante, más importante. Y se quedan solos en casa, él y ella.
Yo qué sé, haz algo. Llámale y dile que sabes lo que necesita. Llámala a ella y dile lo mismo. Que se conozcan, sí. Y se abracen, como amigos, y crezca la amistad, o esta origine algo diferente. Es igual, con tal de que se sientan bien. Ve y abrázales de vez en cuando. Quizás algún día sean buenos amigos, o tal vez se quieran más. Deja que de soledad más soledad resulte algo bonito. Con abrazos. Estrechar en momentos débiles de uno, y de otro. Que así jamás tengan miedo de no poder abrazar, o ser abrazados. Porque estrechar con cariño puede significar más de lo que dicen los diccionarios."
Piccola.
#lamiapiccolastoria
   

lunes, 7 de septiembre de 2015

Sin palabras.



"No hables. Silencio. Grita, pero sin palabras. 


Tiempo sin expresión. Todo puede estar mal, o bien. Pero es arriesgado. Guarda las posibilidades para un tiempo más tranquilo, ameno sin malas elecciones. Quizás no es culpa de nadie, o solo nuestra. Qué más da. No hables. Silencio. Grita, pero sin palabras.



No te justifiques, no lo intentes, no digas, no, no. Solo respira, piensa, recapacita. Y no hables. Silencio. Grita, pero sin palabras.


Es así, cobarde. Pero no seas introvertido, sonríe. Ten cuidado, no respondas demasiado. Sería un error pronunciar las palabras equivocadas en la situación equivocada. Así que no arriesgues todo lo que tienes, lo que has conseguido callando, en un descuido. Por eso, no hables. Silencio. Grita, pero sin palabras.


Es necesario, que hagas un examen exhaustivo y muy minucioso de las personas, los contextos y tus posibles respuestas para siempre estar acertado y bien colocado. Esa es la clave. Y cuando no estés seguro, calla. No hables. Silencio. Grita, pero sin palabras.


Pero tranquilo, te acostumbrarás, a ser estricto con las personas. Y sobretodo, contigo mismo."

Piccola.

#lamiapiccolastoria